
Saúl Sánchez ha logrado cuatro ascensos en su carrera. Logró subir al primer circuito con La Piedad, Curtidores, Dorados e Iraputao; jamás ha vivido un descenso, pero su vida dentro del futbol ha sido un cambio constante entre el Máximo Circuito y la Primera "A".
Es un hombre de guerra, sabe cómo ascender y lo que significa para un pueblo una hazaña de tal índole; pero en se trajín de su vida dentro del balompié nacional, ha tenido que cae y levantarse, aprender de malas decisiones y encontrar el lado positivo a las cosas.
Saúl pudo ser el hombre que tapara el crecimiento de Guillermo Ochoa. América se le acercó para pedirle que fuera a sus filas, en ese momento Adolfo Ríos era la figura, el inamovible del marco americanista.
El arquero de Venados meditó la situación y decidió descartarla, sus objetivos no eran ser parte de una banca. Hoy ha unos años de haber tomado una decisión trascendental acepta que se equivocó.
-¿Por qué ese paso inconstante entre Primera División y Primera "A"?- “Han pasado lesiones, decisiones malas mías, decisiones de terceras personas de no decidir a dónde ir; clubes que te ofrecen ir, pero tu tienes otros planes y muchas veces por cosas personales decides no ir”.
-¿Te arrepientes de alguna decisión que tomaste?- “Sí, de la de América. Yo esperaba otra cosa, en cuestión personal estaba Adolfo Ríos, arquerazo, y sabía que no iba a haber tanta oportunidad y yo quería otro equipo donde tuviera más oportunidad, después la pensé y sí hubiera decidió ir para allá mejor.
“Después lo pensé mejor y pues ni modo, son cosas que se tuvieron que pensar rápido, y por algo pasan las cosas, esa fue una decisión personal y por tomar esa decisión tuve cosas buenas”, señaló.
La mirada se le pierde en recuerdos que jamás pasaron, en historias que pudieron ser y no se dieron, por eso hoy le urge que Mérida logre el ascenso, y que entonces pueda a volver a ser un portero de Primera División.
“He aprendido que hay que tener paciencia, que hay que tener la mente abierta para las cosas y saber tomar las decisiones más fríamente que con el corazón. Hoy quiero regresar para quedarme y en unos años pensar en el retiro, el ambiente lo decidirá y mi cuerpo”, aclaró Sánchez quien tiene ya 36 años de vida.
Mérida está a 90 minutos de cambiar su historia, entregar el alma y lograr que el equipo ascienda, para ello Saúl está preparado, brindando toda la experiencia que en el pasar de los años ha acumulado, pues con este sería su quinto ascenso a Primera División.
“No me ha tocado descender cuando he estado ahí se ha mantenido el equipo, me ha tocado equipos para ascender y es bonito porque se arma un buen grupo. Creo que me han llamado, a parte de la experiencia, por la calidad, no juego mal tampoco y me han llamado porque me han tenido confianza.
“Hoy estamos a 90 minutos de lograr otro objetivo y estamos ahí conscientes de que vamos con una desventaja, pero también conscientes que podemos levantarnos de eso; yo siento que somos mejor equipo y que vamos a sacar el resultado”, declaró el arquero que dijo no a un equipo que difícilmente se le rechaza: el América.
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